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Cine clásico japonés

Publicado por on 9-may-2016

Una de las mejores maneras, y de las más entretenidas, para conocer la cultura de un país es su cinematografía. En una película puedes ver cómo son sus paisajes, la gente, la arquitectura, su gastronomía… No todo es verdad en el cine, pero tampoco es todo mentira :-)

En el post de esta semana os proponemos unas cuantas películas japonesas para saber algo más de este país. ¿Te apuntas?

Los siete samuráis. Para muchos la obra maestra de Akira Kurosawa y quizá una de las más conocidas no sólo del cine japonés, sino del cine clásico mundial. Es la historia de una aldea de campesinos que cansados de ser atacados por una banda de ladrones deciden ir a la ciudad a contratar a un grupo de samuráis para que les protejan. El western, los 7 magníficos se basó en esta película para su guion.

Cuentos de la luna pálida de agosto. Esta película de 1953 dirigida por Kenji Mizoguchi y está basada en una colección de cuentos con el mismo nombre. Cuenta los sueños de dos aldeanos en el siglo XVI, uno alfarero que quiere hacerse rico y el otro que aspira a ser un reconocido samurái.

De 1948, con guion y dirección de Hiroshi Shimizu, Los Niños del Paraíso, trata sobre un soldado y unos niños huérfanos que recorren el país tras la segunda Guerra Mundial. Basado en hechos reales los protagonistas buscan un lugar al que pertenecer. Imperdible para entender la situación del país en la época de posguerra.

Tokyo Monogatari, o su traducción Cuentos de Tokio, es un film de 1953 de  Yasujiro Ozu. El director japonés cuenta la historia de dos ancianos que emprenden viaje a la gran ciudad para ver a sus hijos. Han pasado muchos años, una guerra por medio y el matrimonio no es recibido como ellos esperaban. Es un encuentro entre el Japón tradicional y el progreso tecnológico que sufre el país tras la guerra.

El Intendente Sansho es de un año después que Cuentos de Tokio, del director de Cuentos de la Luna Pálida de Agosto. Es el viaje a través del país de una mujer y sus dos hijos para regresar a su pueblo natal. Tamaki, el nombre de la mujer es vendida y obligada a prostituirse y los hijos pasan a ser propiedad de Sansho, gobernador cruel y despiadado…. Un dramón, vamos.

El Ahorcamiento es una película de 1968 dirigida por Nagisha Oshima, también director de El Imperio de los Sentidos. Es una crítica a la pena de muerte y al racismo imperante en Japón. Un joven coreano llamado R es acusado de violar y matar a dos mujeres. Es condenado a morir ahorcado, pero R sobrevive y queda amnésico. Para volver a ser ejecutado, el protagonista tiene que recordar quién es y qué ha hecho.

Tokyo Drifter de Seijun Suzuki, admirado por un devorador de cine oriental como Quentin Tarantino, es la historia de un asesino a sueldo que trata de dejar este peligroso trabajo… pero no se lo ponen demasiado fácil.

La Mujer de la Arena de Hiroshi Teshigahara fue nominada al Oscar a la mejor dirección. Es la primera vez que se nominó a un director japonés. Es una historia sobre la pérdida de identidad. Un entomólogo pierde el último autobús en una expedición para recoger insectos en las dunas y le sugieren que pase la noche en una casa habitada por una joven viuda que vive sola.

¿Echas de menos alguna de animación o de monstruos gigantescos? Ya te contaremos algo más sobre cine moderno en próximos posts. ¿Te apuntas a ver alguna de éstas?

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