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GAMAN, capacidad de soportar lo insoportable con dignidad.

Publicado por on 25-may-2017

La palabra japonesa Gaman (我慢) procedente del budismo zen, hace referencia a la profunda filosofía y manera de ver la vida de los japoneses. Literalmente se traduce como “paciencia”, “abnegación”, “perseverancia” o “tolerancia” puede interpretarse como capacidad de autocontrol, de aguantar lo indecible, capacidad de superación, de aguantar, resistir ante los reveses de la vida…

Pero siempre pensando en los demás, es decir, hay que tener en cuenta que no suponga una carga para el resto, que no les incomode, para mantener así la armonía social. Por eso, el gaman no es sólo algo que hagamos para nosotros, si no también algo que hacemos pensando en los demás.

gaman

Mucha gente se quedó esperando pacientemente el transporte público en Tokyo, después del terremoto de 2011. Imagen de AP / Hiro Komae

Después de la desgracia del terremoto y tsunami de 2011, la actitud que tuvieron los japoneses sorprendieron al mundo occidental por su manera de reaccionar ante la desgracia. Algunos periodistas definieron su actitud como “calmada”, mientras otros fueron más allá afirmando que los japoneses parecían no tener sentimientos definiéndolos como “fríos e impasible”. Y esto no es así, por supuesto que tienen sentimientos, y al analizar esa situación, nos damos cuenta de que los japoneses utilizaron el gaman, aguantando una situación inaguantable, confiando en sus fuerzas para volver a levantarse, aceptando con paciencia y dignidad la adversidad, suprimiendo sus sentimientos y deseos más egoístas, pensando en el bienestar del resto.

Porque alguien pudo haber perdido su casa, pero su vecino puede haber perdido a sus hijos.

En este fragmento de “Japan Resolve is found in its language” de Paterson, Tim (2011), podemos encontrar reflejado el significado del gaman:

Para el día del niño, las familias japonesas hacen ondear las banderolas con forma de carpa koinobori. La carpa es un pez que nada contracorriente sin desfallecer, por lo que simboliza perfectamente el espíritu del gaman: la determinación para afrontar los obstáculos en la vida, de persistir en el intento con paciencia y dignidad, aún frente a aquellos desafíos que parecen insuperables.

El concepto de gaman se utiliza en la vida diaria, por ejemplo cuando tenemos que aguantar trenes a rebosar en hora punta, cuando debemos callar ante los jefes… en situaciones como estas entra en juego el gaman, el respirar hondo y aguantar.

Así que antes de pillarte cualquier cabreo, enfadarte por todo, quejarte, etc., respira hondo y utiliza el gaman ;)

 

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